¿CÓMO SABER SI LO ESTOY HACIENDO BIEN?

Si eres madre primeriza, esta es una pregunta que te estarás haciendo a diario. Y es que es muy común que cometas ciertos errores en los primeros meses del bebé. No te agobies porque es más normal de lo que piensas. Esto no significa que seas mala madre ni nada parecido, simplemente como madre primeriza, eres inexperta y tienes miedo a que le pase algo malo al bebé.

El bebé no viene con un manual de instrucciones

Y es que no saber lo que le pasa en todo momento puede causarnos frustración y estrés, haciendo que sea más fácil caer en ciertos errores. A continuación, te enumeramos los más comunes para que los tengas en cuenta y puedas evitarlos:

  1. Abrigar demasiado al bebé: ya sabemos que la temperatura del bebé es inferior siempre y suele enfriarse más a menudo. Abrigarle en exceso puede provocar que sude más de lo normal. Está comprobado que esto puede provocar asfixia o muerte súbita.
  2. Bañar al bebé a diario: intenta no bañar al bebé todos los días. Los pediatras aconsejan bañarlos 2 o 3 veces a la semana, sobre todo a los que sufren dermatitis atópica. Basta con que le laves el culete en cada cambio de pañal y las manitas con agua jabón y listo. Eso sí, algunos bebés se relajan con el agua calentita y duermen mejor.
  3. Mantener toda la casa en silencio cuando duerme por el día:en este momento puedes aprovechar para descansar también, pero si no lo haces, no es bueno que mantengas un silencio absoluto en toda la casa. El sueño del bebé, al cumplir el mes y medio, empieza a relacionar los momentos de luz y de oscuridad por lo que está más predispuesto a dormir más por la noche. Es bueno que empiece a percibir la luz del sol y empiece a habituarse a los ruidos normales de su entorno. Date cuenta que si esto no lo haces y le mantienes totalmente en silencio cualquier otro ruido externo le sobresaltará y no será bueno ni para el ni para el resto de la familia.
  4. Esterilizar TODO: como todo, hay que llevar una higiene pero no tienes que obsesionarte  con tener todo totalmente esterilizado. Hervir todo lo que toca el bebé o muerde, como chupetes, biberones, juguetes, etc. Es aconsejable que el bebé entre en contacto con cierto grupo de bacterias para que produzca sus propias defensas. En los bebés prematuros es al contrario, hay que extremar la higiene especialmente en los primeros días de vida.
  5. Dejarle llorar: aunque haya muchas teorías que afirmen que dejar llorar al bebé es bueno, no es cierto. Si el bebé llora evidentemente es porque le pasa algo. Cógelo e intenta consolarlo, puede que tenga hambre, que tenga frío o calor o que haya que cambiarlo. Cogerlo en brazos le dará seguridad.
  6. No hacer caso al pediatra y solo a la abuela (muy común): está claro que como la abuela nadie pero es aconsejable que tomes en cuenta la opinión de tu pediatra. Sabrá que es bueno o no para tu bebé.
  7. Raparle la cabeza: la teoría de que si le rapas le saldrá el pelo más fuerte no es verdad porque le sale exactamente igual. Los dermatólogos no aconsejan hacerlo sobre todo si el bebé es muy pequeño ya que si desaparece el pelo seguramente pierda el calor corporal por la cabeza.
  8. Cambiarle de pecho antes de que termine: debes dejarle terminar antes de cambiarlo. Esto lo notarás porque el pecho del que está mamando estará totalmente blando. Una lactancia adecuada consiste en mamar y vaciar los dos pechos.
  9. Despertar al bebé para darle de comer: no es necesario interrumpir el sueño, ellos se despiertan solos cuando tienen hambre. Aunque los pediatras recomiendan que lo bueno es que coman cada 3 horas, no pasa nada porque duerman un poco más si no se han despertado. 
  10. Vivir en urgencias:no es necesario salir corriendo a urgencias siempre por la mínima cosa. Con el tiempo irás aprendiendo a solucionar en casa las pequeñas cosas que se presentan sin miedo y a consultar al pediatra las veces que necesites.

Nadie nace sabiendo y menos el papel de ser madre. Te encuentras con un montón de cosas que tienes que hacer y muchas veces no sabes ni por donde empezar. La buena noticia es que según pase el tiempo y vayas aprendiendo lo que si y lo que no debes hacer, te irás relajando y harás las cosas cada vez mejor.

Así que tranquila, respira hondo y ¡a por todas!